El constante aumento en los precios del petróleo está generando oportunidades para los emprendedores que buscan innovar y descubrir nuevos nichos para la producción de biocombustibles
Neptuno Industries, una compañía oriunda de Florida, está analizando la manera de recolectar residuos generados en los criaderos ictícolas para fertilizar la producción de algas destinadas a los stocks orgánicos para producir biodiesel.
Mientras que en el imaginario de muchos americanos la Florida remite a sus playas, Disney World y el Cabo Cañaveral, la realidad es que es una de las potencias nacionales en agricultura. Los pioneros del biodiesel están buscando nuevos caminos para aventajarse en la obtención de bioproductos necesarios para que el estado pueda abastecer de la energía que demanda esa población en constante expansión. Este objetivo llevó al desarrollo de proyectos que para la elaboración de combustible utilizarían cáscaras de cítricos, residuos de caña de azúcar y estiércol del ganado. Un nuevo proyecto relacionado con la agricultura atañe también a la obtención de materia prima para la producción de biodiesel: los criadores ictícolas.
Neptuno Industries Inc. junto a sus subsidiarios han hallado la manera de resolver un problema de la acuicultura de larga data: cómo lograr que el excremento de los peces así como sus restos inutilizados no se tornen factor contaminante, comenta el Gerente Ejecutivo Ernest Papadoyianis. El invento de la compañía, llamado Aqua-Sphere (esfera de agua), mantiene a estos residuos fuera del ambiente y los recoge a los fines de utilizarlos para otros propósitos. Uno de estos propósitos es la producción de algas que funcionará como materia prima para la elaboración de biocombustible.
Al interior de Aqua-Sphere
Neptune Industries, fundada en 1998, es en primer lugar una compañía de desarrollo tecnológico, con énfasis en la acuicultura, comenta Papadoyianis. La compañía fue creada por Papadoyianis junto con su socio y actual Gerente Operativo Sal Cherch. En un principio investigaron la viabilidad de utilizar las canteras de los lagos de la Florida para explotar la acuicultura – criaderos ictícolas. Estos lagos se formaron en los pozos donde alguna vez se explotaron piedra caliza y otros minerales. “Estos lagos son un recurso no explotado aún”, comentó Papadoyianis, “La mayoría están en manos privadas y una vez que las compañías mineras terminan las excavaciones profundas (en tanto sus licencias les permitan) eso es todo. Luego de eso, pueden dejar el lago abierto y pagar impuestos sobre el mismo como mina industrial o bien pueden cerrar el permiso de minería y mitigar el lago lo que resulta muy costoso. Una vez terminado el trabajo es responsabilidad limpiar el lugar”. La cría de peces en lagos cuya actividad minera ha finalizado, permite que la operación sea catalogada como propiedad destinada a la agricultura y esto produce un ahorro significativo sobre el pago de impuestos, pospone la mitigación y además genera ingresos.
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