La glaciación en los polos norte y sur pudo comenzar con una diferencia de 11 millones de años, según un estudio de la Universidad de Massachusetts en Amherst (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Nature'. Los resultados del trabajo muestran que aunque la glaciación en los polos no se produjo de forma simultánea, el polo norte comenzó a helarse hace 20 y no 3 millones de años como sugerían los expertos.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos han redefinido el nivel de dióxido de carbono necesario para soportar la glaciación en los polos norte y sur. Los autores exploran el momento temporal en el que comenzaron a formarse las primeras capas de hielo gigantes en el hemisferio norte y sugieren que las capas de hielo pudieron haber existido ya hace unos 23 millones de años.
Según los expertos, existen evidencias claras de que la primera vez que la Antártida se cubrió de hielo fue hace alrededor de 34 millones de años, pero la historia glacial del hemisferio norte es mucho menos clara. Se desconoce si hubo una glaciación bipolar inicial cuando la Antártida se cubrió de hielo o si las placas de hielo se desarrollaron en el hemisferio norte mucho después. La mayoría de evidencias sugieren que la segunda opción es la más posible, con una gran glaciación del hemisferio norte limitada a los pasados 3 millones de años.
Los investigadores, dirigidos por Robert DeConto, utilizaron modelos de isótopos numéricos para seguir la extensión de las capas de hielo globalmente con el descenso de los niveles de dióxido de arbono en la atmósfera mientras que tenían en cuenta los efectos de las fuerzas de orbitación.
El modelo sugiere que la escala continental de la glaciación de la Antártida se desarrolló a medida que descendían los niveles de dióxido de carbono por debajo de las 750 partes por millón por volumen, como sucedió hace 34 millones de años, pero que el umbral para el desarrollo de capas de hielo significativas en el hemisferio norte es mucho menor, de 280 partes por millón por volumen.
Así que, aunque es improbable que se produjera de forma repentina una importante glaciación bipolar, el crecimiento sustancial de hielo en el hemisferio norte podría haber comenzado 20 millones de años antes de lo pensado.
Noticia pyublicada en La Razón (España)