La medición de la radiación ultravioletas sirve como respaldo para dar sugerencias médicas.
Levanta el pequeño sensor con lasmanos hasta que quede expuesto al sol. Así la dermatóloga Cecilia Cañarte, directora de la Fundación de la Psoriasis, mide la intensidad de la radiación ultravioleta y lo hace periódicamente desde más de tres años para respaldar sus recomendaciones médicas a los pacientes con problemas en la piel.
Por eso es que para ella no es novedad hablar de la radiación ultravioleta. Aún más, está en desacuerdo con las afirmaciones del astronauta ecuatoriano Ronnie Nader, quien dijo que el Índice Ultravioleta (UVI) está sobre los límites permisibles (entre 11 y 20 establecido por la Organización Mundial de la Salud). Peor aún que llegue a los 24 UVI, “de ser así ya estuviéramos quemados”.
Cañarte se ubica en la terraza del edificio donde está su consultorio, al norte de la capital. Mira al cielo y señala que hay un 90% de nubosidad, mientras queel sensor indica 238 de radiación ultravioleta (UVB).
Envía esos datos por Internet al Instituto de Física de Rosario, Argentina. Allí su director, elfísico Rubén Piacentini,y su equipo “cruzan esa información con la de la capa de ozono, obtenida mediante satélites y determinan el UVI de Quito”.
Con base en esa información, Piacentini comentó a Cañarte que, si bien hay índices altos de UV, Quito aún no llega a los extremos como señala Nader.
Pero, según Cañarte, la gente sí debe tomar precauciones para evitar problemasen su salud, sobre todo de lapiel. “Aún más considerando que síhay un aumento de intensidad de la radiación ultravioleta, aunque no tan alarmante. Pero lo más importante es tomar conciencia de que se debe cuidar el medioambiente para evitar complicaciones a futuro”.
Noticia publicada en El Comercio (Ecuador)