Científicos que estudiaban los efectos del tsunami de hace cuatro años encuentran evidencias de otro mucho más antiguo, y que quizá fue más devastador.
Un gigantesco tsunami arrasó las costas del sudeste de Asia hace ya unos 700 años, con una intensidad que quizá superó al registrado en 2004.
Así lo creen dos equipos de geológos -tailandés uno y indonesio el otro- que, trabajando por separado y de forma independiente, han analizado los restos sedimentarios de varias marismas costeras.
Los resultados de esos estudios, publicados en sendos artículos en la edición de esta semana de la revista Nature, señalan que en torno al año 1.400 un gran maremoto impactó contra las costas de la región, mucho antes de los registros más antiguos sobre seísmos.
Los análisis se basan en la presencia de turba y otros materiales orgánicos en esas zonas de marisma, donde se sabe que queda atrapado todo lo que arrastra un maremoto tierra adentro y luego no puede ser evacuado por el flujo normal de las lluvias.
Además de encontrar las señales evidentes del maremoto de 2004, los científicos creen, por el volumen y la cantidad de los depósitos, que hace siete siglos se produjo una catástrofe similar.
Para calibrar sus efectos, sin embargo, los investigadores estudiarán ahora el calibre de los granos de arena arrastrados por aquel fenómeno natural, y tratarán así de averiguar la velocidad y la altura de la ola, así como la penetración en tierra firme.
Noticia publicada en ADN (España)