Los dispositivos de investigación son accesibles desde cualquier lugar del mundo.
Durante una investigación que formaba parte del proyecto RINGrid, del que fue coordinador ayudante, Marcin Lawenda entró en contacto con más de 50 científicos pertenecientes a un amplio rango de disciplinas. El objetivo era analizar el modo en que llevaban a cabo sus investigaciones, y especialmente el tipo de instrumental que utilizaban para ello.
Según declara en un reciente artículo de ICT Results, Lawanda quedó muy sorprendido al darse cuenta del bajo nivel de conocimiento que los científicos tenían acerca de la instrumentación remota, ya que en la mayoría de los casos no había en los laboratorios e institutos, propietarios de avanzadísimos y sofísticados dispositivos de investigación científica, la menor conciencia de que fuera posible poner implementar tales recursos en un entorno Grid.
La tecnología Grid permite la interconexión de múltiples dispositivos y el acceso a compartido no sólo a los datos almacenados en ellos, sino a su capacidad de cálculo y procesamiento de los mismos, así como a aplicaciones específicas. Utiliza cables de fibra óptica y es capaz de gestionar flujos de datos unas 10.000 veces más rápidamente que la banda ancha convencional, y de conectar miles de ordenadores y super-ordenadores a lo largo del mundo.
Acceso transcontinental
Aplicar la tecnología Grid a instrumental científico de distinta procedencia posibilita, por ejemplo, que los equipos informáticos de un laboratorio europeo puedan captar en directo las imágenes generadas por un telescopio situado en Chile, o que un investigador italiano acceda remotamente al uso de un microscopio electrónico situado en una institución científica alemana.
En una de las pruebas de testeo realizadas durante el desarrollo del proyecto, investigadores de Chile usaron una plataforma de laboratorio virtual llamada Vlab, desarrollada en el Poznan Supercumputing and Networking Centre, para hacer mediciones espectroscópicas por resonancia magnética nuclear en Polonia. Asimismo, los investigadores polacos utilizaron un sistema chileno llamado UCRAV para hacer mediciones similares en Chile.
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