Volverán un día más tarde por la puesta a punto de un purificador de fluidos que servirá para convertir el sudor y la orina de los astronautas en agua potable
Mientras los astronautas flotaban en el espacio, los técnicos en Houston se empleaban a fondo para resolver los inconvenientes de la puesta en marcha del nuevo sistema de procesamiento de líquidos de la estación, diseñado para convertir el sudor y la orina en agua potable.
El procesador de líquidos se ha apagado antes de lo planificado. Aparentemente el desperfecto se debe a la interferencia de un sensor con el aparato de centrifugación que se usa para separar el agua de la orina, y la solución de este inconveniente es vital si la estación ha de alojar a seis personas a partir de mayo.
El engranaje de las juntas rotatorias ha estado estropeado más de un año, cuando se perdió lubricación y las partes en fricción descargaron virutas metálicas en su delicada superficie de rotación.
En las tres jornadas anteriores de trabajo en el exterior, los astronautas del Endeavour usaron paños como mitones para limpiar las virutas, y pomos de grasa para arreglar el sistema de rotación que tiene ahora 10 nuevos cojinetes.
El retraso en día de esta misió es, en parte, consecuencia de una distracción de Stefanyshyn, a quien durante la primera jornada de trabajo exterior se le escapó una bolsa que contenía herramientas.
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