Emplearon células del epitelio pigmentario retiniano con el objetivo de regenerar la retina de enfermos de DMAE.
Primera causa de ceguera entre las personas mayores de 55 años en países industrializados, la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es una enfermedad ocular que afecta al centro de la retina, a una zona del ojo llamada mácula que se deteriora. Un equipo del Rudolf Foundation Clinic de Viena (Austria), encabezado por la doctora Susanne Binder, ha sido pionero en trasplantar células adultas procedentes del epitelio pigmentario retiniano a pacientes afectados por esta patología con el objetivo de regenerar su retina.
Los resultados de este estudio, recogido por la Agencia de Noticias para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología (DiCYT), se han presentado en un encuentro organizado por el Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de Valladolid. En la prueba experimental participaron alrededor de 120 pacientes y el objetivo fue comprobar los beneficios que ofrece el trasplante de esas células en combinación con las técnicas quirúrgicas, explicó la doctora Binder. Los resultados han sido satisfactorios puesto que "son mejores que si se aplica únicamente la cirugía sobre el paciente", apuntó la doctora. Sin embargo, "pese a que se ha conseguido que las células implantadas sobrevivan, no se ha logrado que los pacientes vean mejor", precisó.
Se trata "de un primer paso que abre las puertas a nuevos tratamientos", aseguró Binder. El objetivo ahora será "mejorar las células que trasplantamos, es decir, trabajo de laboratorio, y darles un soporte, porque no sólo hay que trasplantar las células, sino que hay otras partes del ojo que están enfermas y hay que dar un soporte a esas células para que puedan sobrevivir mejor". Igualmente "existe la posibilidad de trasplantar células madre, aunque no son las únicas candidatas", comentó la doctora Binder, quien reconoció que "no se pueden dar otros pasos hasta no saber qué tipos de células pueden crecer bien" en la retina.
En estos ensayos se emplearon células adultas procedentes del epitelio pigmentario de la retina de los propios pacientes, concretamente de una zona sana. Y es que "el experimento preliminar demostró que las células procedentes de autopsias provocaban rechazo en los pacientes", concluyó Binder.
Noticia publicada en Consumer (España)