'Deberíamos abrir las puertas a nuevos métodos para mejorar nuestras funciones cerebrales' y hacerlo con pastillas es moralmente equivalente a dormir bien o mantener una dieta sana, escribieron.
Sin embargo, el artículo publicado para la revista 'Nature' pide más investigación sobre el tema y recomienda tomar una serie de precauciones para controlar los riesgos.
Los universitarios ya toman estimulantes cerebrales, como la ritalina, obtenidos de forma ilegal, para que les ayuden a estudiar, dijeron los científicos. La demanda de este tipo de medicinas probablemente crecerá entre otros sectores de la población, agregaron.
A medida que se fabriquen más pastillas para revitalizar las funciones del cerebro, aumentará su demanda entre gente de mediana edad que quiere mejorar su memoria o trabajadores que necesitan ejercer varias tareas al mismo tiempo, escribió Martha Farah, científica de la Universidad de Pensilvania.
"Casi todo el mundo querrá usarlas", comentó. "Yo sería el primero en tomarlas si se crearan medicinas sanas y efectivas que fueran mejores que la cafeína", señaló Michael Gazzaniga, otro autor de la Universidad de California en Santa Bárbara.
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