Una lluvia de meteoritos pudo contribuir al enfriamiento de la Tierra que provocó extinciones masivas entre los seres vivos, según sugiere un estudio de la Universidad de Oregón en Eugene (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Science'.
La dispersión de partículas de diamante, un signo clave de un impacto extraterrestre, a lo largo de una capa de sedimentos en Norteamérica sugiere que el inicio del episodio de enfriamiento rápido denominado 'Younger Dryas' podría haber sido más complejo de lo que pensaban los investigadores.
La mayoría de los científicos piensa que el episodio denominado 'Younger Dryas', que se produjo hace entre 12.900 y 11.600 años, se desencadenó internamente por otros cambios en el sistema climático de la Tierra.
Los investigadores, dirigidos por Douglas Kennett, han descubierto nanodiamantes en sedimentos en Norteamérica que marcan el inicio del 'Younger Dryas'. La única explicación obvia para esta concentración es que se crearan en un ambiente con mucha energía de un impacto producido por un cometa u otro objeto extraterrestre.
Los autores proponen que una multitud de cometas de meteoritos produjo múltiples explosiones aéreas, similares a las explosiones asociadas con el impacto del Tunguska en 1908. Estos meteoritos podrían haber impactado en la superficie de la Tierra y contribuir con estos impactos a la desaparición de los grandes mamíferos y de los humanos de la cultura prehistórica de Clovis.
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