Científicos británicos descubren una posible forma de combatir la obesidad: evitar que el estómago se expanda.
Los investigadores identificaron dos proteínas celulares que "relajan" el tracto digestivo y le ayudan a acomodar una comida grande. En teoría, afirman, un fármaco que logre bloquear esta relajación podría reducir el deseo y la capacidad de una persona de atiborrarse con cantidades excesivas de alimento.
Estas son las conclusiones del estudio llevado a cabo en la Universidad de Londres que aparece publicado en Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics (Revista de Farmacología y Terapéutica Experimental).
"Hay muchísimos estudios que se están llevando a cabo para lograr una solución para la obesidad" dijo a BBC Ciencia el doctor Oscar Brasesco, director del Programa de Obesidad del Instituto Alexander Fleming en Argentina.
"Entre estos diferentes enfoques están los farmacológicos que intentan desde bloquear o promover la secreción de hormonas y facilitadores hasta actuar sobre los estímulos eléctricos del aparato digestivo", explica el especialista.
"Pero hoy la única herramienta terapéutica efectiva con que contamos para el paciente obeso mórbido es la cirugía", dice el experto. Según los científicos británicos, el nuevo estudio ofrece un nuevo enfoque para combatir la obesidad.
Las dos proteínas que identificaron -P2Y1 y P2Y11- controlan tanto las relajaciones lentas como rápidas del tracto digestivo. El estómago humano tiene "en reposo" un volumen interno de 75 milímetros. Pero cuando relaja su pared muscular puede expandirse a un volumen interno de dos litros o más.
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