Según la investigación, el asteroide del que provenían los meteoritos se formó en los primeros tiempos del Sistema Solar y contiene gran cantidad de feldespato oligoclasa.
Dos extraños fragmentos de meteorito encontrados en la Antártida hace dos años, provenientes de un antiguo asteoride, han servido de evidencia para un equipo de geoquímicos de la Universidad de Maryland, que han demostrado que la composición de la corteza de los asteroides puede ser similar en su composición a la corteza de la Tierra.
Estos fragmentos se convierten en el primer hallazgo de material provenniente de un asteroide con una corteza similar a la corteza terrestre. Según los autores del estudio, estos meteoritos apuntan a unos materiales formados en la historia temprana del Sistema Solar y "no reconocidos previamente" por la comunidad científica.
"Lo que es inusual en la mayoría de estas rocas es que tengan composiciones similares a la corteza continental de la Tierra, algo que sí poseen las rocas analizadas", explica James Day, primer autor del estudio y científico investigador del departamento de geología de la Universidad de Maryland. "Hasta ahora no se habían visto meteoritos de este tipo", asegura en declaraciones a la revista 'Nature' recogidas por otr/press.
En este sentido, Day explica que su equipo centró sus investigaciones sobre cómo la corteza de diferente objetos del Sistema Solar podría tener composiciones similares. "Además, este descubrimiento pone de manifiesto que la formación de la corteza se produjo en nuestro Sistema Solar por procedimientos distintos a la tectónica de placas, que es el proceso que creó la corteza de la Tierra", explica el investigador.
Los dos meteoritos (numerados con GRA 06128 y GRA 06129) fueron descubiertos en la zona de Nunatak Icefield (Antártida) durante la temporada 2006/2007 del US Antartic Search for Meteorites (ANSMET). Day y sus colegas recnocieron enseguida estos meteoritos debido a su elevado contenido del mineral fesldespato con un llamativo colorido conocido como oligoclasa. Posteriormente, los analizaron. "Nuestros resultados apuntan a que la edad de estas rocas se remonta a más de 4.520 millones de años y que se formaron durante el nacimiento del Sistema Solar", explican los investigadores.
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