Científicos de la Universidad Politécnica de Valencia han desarrollado un corazón virtual con el que se podrá investigar "hasta el más mínimo detalle" lo que ocurre en cada célula del órgano para determinar las causas que generan la arritmia y mejorar su tratamiento.
Según fuentes de esta Universidad, los investigadores del Instituto Interuniversitario de Investigación en Bioingeniería y Tecnología Orientada al Ser Humano (I3BH) han estudiado los principios básicos del funcionamiento del corazón, traduciéndolos a complejos sistemas de ecuaciones matemáticas.
A partir de estas ecuaciones han generado un programa informático que permite simular, en tres dimensiones, el corazón y los diferentes comportamientos anómalos en su funcionamiento, gracias al cual se puede obtener una descripción totalmente detallada de cómo está funcionando cada célula de este órgano.
Este trabajo, que simula el comportamiento eléctrico del órgano vital, ha sido dirigido por los profesores José María Ferrero y Javier Saiz, en colaboración con el Grupo de Estructuras y Modelado de Materiales de la Universidad de Zaragoza.
"El corazón es un tejido biológico, pero si lo analizas desde el punto de vista de la ingeniería, se trata de un aparato eléctrico y mecánico", ha afirmado Ferrero, quien ha apuntado que una arritmia "no es más que un desorden eléctrico del funcionamiento del corazón".
Con la ayuda de médicos, electrofisiólogos y cirujanos de los hospitales Clínico y General de Valencia, los investigadores de la UPV han desarrollado un modelo matemático, geométrico y anatómico de las aurículas y ventrículos, a través de una herramienta que incluye la programación de todos los sistemas de ecuaciones que expresan el funcionamiento eléctrico de estas zonas.
"Con un modelo de este tipo se puede relacionar lo que está pasando en lo microscópico, que es la célula, con lo que está pasando en lo macroscópico, que es el corazón. De este modo, se puede comprender mejor el origen, mantenimiento y fin de las arritmias", ha asegurado Ferrero.
Noticia completa en La Opinión (España)