La nieve se constituye en una reserva de agua, acumulada en la superficie de la cuenca hidrográfica, la cual se hace disponible para su uso en un tiempo posterior al de la precipitación, en la medida que se derrita. Un deshielo acelerado podría impactar en la población que se abastece del líquido elemento.
El Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) anunció que realizará la medición de aerosoles en los nevados de las montañas de la Cordillera Oriental, para estudiar las posibles dimensiones del cambio climático y cuál podría ser su impacto en las poblaciones cercanas al Chacaltaya y el Tuni Condoriri, incluidas las ciudades de La Paz y El Alto.
La UMSA en el marco del proyecto que ejecuta junto con otros cinco institutos universitarios busca establecer el tipo y cantidad de partículas que alcanzan esta región para determinar el impacto que las mismas pudieran tener en el deshielo de los glaciares andinos.
De estudios preliminares se sabe que la mayor cantidad de los aerosoles que arriban a las regiones de los glaciares provienen de la quema de bosques (chaqueos) y de polvo transportado hasta la región.
La investigación marco es coordinada por el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), a través de su Programa de Investigación Ambiental (PIA), a partir de un convenio con la Embajada del Reino de Dinamarca, que desarrolla el Programa Apoyo al Desarrollo Sostenible, Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente.
“Se trata del primer estudio de esta naturaleza, por tanto será un importante aporte al conocimiento científico del tema, de manera particular al relacionado con los efectos del cambio climático que aqueja a todo el planeta”, señaló el físico Marcos Andrade, investigador titular del Laboratorio de Física de la Atmósfera del Instituto de Investigaciones Físicas de la UMSA.
Andrade junto a su colega Rubén Mamani, realizará el estudio de los aerosoles (partículas pequeñas y sólidas de diversa composición química suspendidas en la atmósfera) en el marco de un proyecto que busca analizar y evaluar los riesgos del cambio climático en ecosistemas de Alta Montaña en los Andes de Bolivia y su área de influencia, el caso concreto del sistema Tuni-Condoriri que abastece de agua potable a las ciudades de La Paz, El Alto y poblaciones circundantes.
El estudio de los aerosoles en esa región es importante toda vez que esas partículas cambian la propiedad óptica de los nevados, esto quiere decir, que los nevados se tornan más oscuros, se ven “sucios”.
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