Reforzar las medidas de seguridad contra los inmigrantes indocumentados ocasionaría a EE.UU. una pérdida neta de 80.000 millones de dólares en una década y en cambio legalizar a trabajadores extranjeros traería un aumento de ingresos, según un informe del Instituto Cato presentado hoy.
"La legalización de trabajadores inmigrantes de bajas destrezas laborales produciría un aumento significativo en los ingresos de los trabajadores y hogares estadounidenses", afirma el informe de 22 páginas presentado por el académico Peter B. Dixon.
El estudio analiza el impacto económico que tendrían siete posibles escenarios para resolver el problema de la inmigración ilegal, entre éstos el reforzamiento de la vigilancia fronteriza, las redadas laborales, un programa de trabajadores huéspedes y una vía para la legalización de la población indocumentada.
El informe fue divulgado en unos momentos en que el Gobierno del presidente Barack Obama ha reiterado su deseo de que el Congreso tenga listo un borrador para la reforma migratoria para fines de año y someterlo a debate a principios de 2010.
Se calcula que hay alrededor de 12 millones de inmigrantes indocumentados en EE.UU., de los cuales, según el estudio, 8,3 millones participan en el mercado laboral. Los extranjeros "sin papeles" constituyen cerca del cinco por ciento del total de trabajadores.
Según el análisis, el énfasis en medidas para imposibilitar el paso a los indocumentados "reduce enormemente el bienestar de los hogares" de ciudadanos y residentes legales en el país. Pero con el aumento del flujo de inmigrantes legales, la economía estadounidense se expandiría y crearía más puestos de trabajo cualificados. La teoría es que los trabajadores subirían de escalafón en el mercado laboral.
Un programa de legalización no sólo eliminaría el enorme costo del contrabando de indocumentados, sino que también facilitaría las oportunidades de empleo en puestos que requieren de mayores destrezas laborales. Si el Gobierno, por ejemplo, cobrara un "impuesto" para emitir visas, eso representaría un 1,27 por ciento del Producto Interno Bruto de Estados Unidos, o el equivalente de 180.000 millones de dólares en un plazo de diez años.
Para Mary Giovagnoli, directora del Centro para Política Migratoria (IPC), este informe es oportuno porque "reconoce lo que aportan los inmigrantes a EE.UU. como trabajadores, pagadores de impuestos y consumidores".
Noticia ocmpleta en Univisión (EEUU)