Una variante, más común en los europeos, mejora las defensas del organismo contra la hepatitis C. Podría servir para evaluar qué pacientes deben iniciar la terapia.
Más de 170 millones de personas en el mundo tienen hepatitis C -frente a los 32 millones de afectados por el VIH-, una enfermedad para la que existe un tratamiento costoso, con efectos secundarios y una eficacia limitada e, incluso, a veces nula, informa elmundo.es.
Por estos motivos, identificar la posible respuesta que experimentará un individuo a la terapia puede ser de gran ayuda, tanto para él como para el médico. Esto es precisamente lo que han conseguido investigadores en EEUU, al descubrir una variante genética en el cromosoma 19 que señala de antemano cómo reaccionará el individuo.
El equipo, de las universidades de Duke (Carolina del Norte) y de la Johns Hopkins de Baltimore (Maryland), publica en la revista 'Nature' el trabajo más consistente hasta la fecha sobre los posibles factores que pueden predecir la respuesta al tratamiento, basado en la actualidad en una combinación de interferón pegilado y ribavirina.
Su investigación muestra que los pacientes que presentan variaciones en el ADN cerca del gen IL28B responden dos veces mejor a la terapia que aquellos que no tienen estas alteraciones.
Noticia publicada en Times of Internet (EEUU)